martes, 1 de abril de 2014

DIMENSIÓN EPISTEMOLÓGICA DE LA LEY DE ABSTRACCIÓN

Primera idea: El fenómeno percibido
Muchas veces nos preguntamos qué es un fenómeno y cómo puede llegar a ser percibido. ¿Será a través de procesos fisiológicos cognitivos? O ¿Será a través de procesos meramente subjetivos?.
En mi postura, de ambos. El fenómeno es todo lo que existe fuera de mí. Por ende, todo aquello que sea materia, incluso el pensamiento, es fenómeno.
No quiero abarcar más de lo que ya se conoce respecto a la interpretación del entorno y el fenómeno a través del cerebro, que recibe los impulsos nerviosos a través de los sentidos y los interpreta como ideas para luego responder o reaccionar mediante acciones coherentes (en algunas personas sanas) o incoherentes (en algunas personas enfermas mentalmente).
Bien, sabemos que el fenómeno tiene dos formas de existir. Una realidad auténtica en donde el fenómeno existe porque es, quiere decir que está totalmente fuera de toda percepción humana (como la vida, la muerte, el destino, el tiempo, Dios, etc.). Así también, el fenómeno tiene una realidad percibida en donde el fenómeno existe porque sé, quiere decir que es modificable en función de sus cualidades que brindan al mundo para que este fenómeno pueda ser percibido.
Cuando la realidad relativa del fenómeno existe ante un observador, las cualidades de este fenómeno permiten “estimular o activar” la sensibilidad de la persona quien observa a este fenómeno (tómese fenómeno como la enfermedad de una persona y sus respuestas, y como observador a la enfermera).
La sensibilidad es la capacidad de poder “comparar” las cualidades del fenómeno respecto a las expectativas del observador mediante la imagen de su propio yo y su experiencia previa.
Cuando la sensibilidad del observador permite esta comparación, se permite una existencia real del fenómeno a través de la sensación, que es la capacidad del observador para interpretar las cualidades del fenómeno existente ante el. A través de la sensación, se logra la discriminación y percepción del fenómeno.
Por ejemplo:
·      Paciente de 32 años de edad (realidad auténtica) que ingresa por el servicio de emergencia presentando disnea y obstrucción bronquial, con una saturación de oxígeno de 92% (realidad percibida). Enfermera de turno evalúa y percibe que paciente se encuentra angustiado y preocupado por su estado de salud, además de comprobar un aumento de secreciones y pseudoobstrucción de las vías respiratorias por antecedentes de asma (sensibilidad), por lo que, en conjunto con el médico de turno, deciden administrar oxígeno a 4l/min, y monitorizar la saturación de oxígeno cada una hora (sensación – percepción).
Este es un modo de explicar la complejidad del fenómeno percibido, empleando una secuencia lógica que se vive en la realidad del profesional de enfermería.


Segunda idea: Conceptualización del fenómeno
I. Kant se oponía a la idea de que un fenómeno pueda ser un concepto, yo me atrevo a decir que un fenómeno puede ser conceptualizado. Esta idea nace en función de la interpretación del fenómeno en función de premisas que circunscriben a la idea general de la existencia del fenómeno.
Con fines prácticos, me gustaría decir que, según el ejemplo, el fenómeno sería la descripción o el problema en sí (la obstrucción bronquial que motivó el ingreso del paciente por emergencia).
Pero, ¿qué es conceptualizar?
No quiero confundir al lector al final de este texto. Conceptualizar no es en ningún modo sinónimo de minimizar, reducir o algo parecido. Conceptualizar es darle un concepto, una premisa, una palabra a un fenómeno que es el todo (respetando las leyes del atractor y el fractal).
En el ejemplo anterior, podría conceptualizarse con
·      Obstrucción bronquial.
Si vemos, nuevamente estoy aplicando la dimensión estructural de la ley de abstracción, la síntesis. Esta idea me llevaría a la tercera idea en esta dimensión epistemológica.

Tercera idea: Método inferencial de las premisas
Cuando me refiero a método, indico que existe una relación entre uno o más procesos que, correlacionados, nos brindan una nueva idea procedente de la anterior. En esta fase, se concreta la relación entre la síntesis y la consecuencia de los fenómenos conceptualizados.
En la conceptualización del fenómeno, identificamos una causa o efecto del problema percibido, sin embargo, sólo identificamos una parte, ya sea la etiología o consecuencia.
Como autor de la ley de abstracción, sugiero al lector que cuando llegue a la etapa de conceptualización, interprete como causa el concepto sintetizado pero en el momento a priori.
Lo que quiero decir es que la enfermera no debe preocuparse por la causa anterior al fenómeno en el momento en que es percibo, sino que tiene que establecer la consecuencia de esto.
Veamos lo siguiente respecto al ejemplo.
·      Causa anterior a la causa: Proceso inflamatorio aunado a un factor alérgeno (probable)
·      Causa del momento percibido: Obstrucción bronquial.
·      Efecto consecuente con la causa percibida: Dificultad respiratoria.

La enfermera tiene la capacidad de interpretar la causa anterior a la causa, pero no actúa sobre ella, o no tiene la necesidad de interpretar porque de eso se ocupa el médico. A la enfermera tiene que importarle la causa del momento percibido y el efecto consecuente con esa causa, porque a través de estos la enfermera podrá interpretar las respuestas y necesidades, y de esta manera poder planificar los cuidados.


EJEMPLO DEMOSTRATIVO
·      FENÓMENO: Paciente de 56 años que se queja con frecuencia de pirosis, regurgitaciones, disfagia y dolor torácico. Se remite al especialista de Digestivo, tras realizarle análisis endoscópico emite el diagnóstico de esofagitis péptica y hernia hiatal paraesofágica. 
Paciente sin alergias a medicamentos conocida, y no toma antiagregantes plaquetarios, ni anticoagulantes orales, que contraindiquen las biopsias endoscópicas. 


·      CONCEPTUALIZACIÓN: Irritabilidad de la pared esofágica.
·      MÉTODO INFERENCIAL:
o   Causa: Irritabilidad de la pared esofágica.
o   Efecto: Dolor abdominal intenso.
·      ¿CÓMO SE DESCRIBIRÍA ESTA VALORACIÓN?
o   Irritabilidad de la pared esofágica que provoca dolor abdominal intenso.


Para que la enfermera pueda comprobar que el fenómeno está conceptualizado de una manera coherente, precisa y lógica, esta debe ser comprobada:
¿Tiene coherencia la relación de causa y efecto?
¿La causa propuesta es la última causa identificada?

¿El efecto inducido tiene una posible nueva consecuencia?

Atte. Joshuan Barboza Meca.

LEY DE LA ABSTRACCIÓN: RELACIÓN CON LA VALORACIÓN DE ENFERMERÍA

La ley de la Abstracción es una condición lógica y necesaria para la realización de conceptos que se contienen a la realidad y que son percibidas por el observador (la persona).
Muchas de nuestras ideas respecto a los fenómenos (llámese fenómeno a todo lo que es fuera de mí), están interrelacionadas mediante conexiones lógicas. Estas formas lógicas se conocen como implicaciones.
Las implicaciones lógicas en nuestra vida real permiten el razonamiento inductivo y deductivo, es decir, ir desde conceptos particulares a ideas más generales y viceversa.
La ley de la abstracción considera dos dimensiones. La primera es la dimensión estructural, en donde se generan los conceptos a priori (ideas inmediatas) de los fenómenos percibidos. La segunda dimensión es la dimensión epistemológica, en donde se generan los fundamentos de la realización de percepciones y la forma en cómo son descritas por nosotros, los enfermeros.



DIMENSIÓN ESTRUCTURAL DE LA LEY DE ABSTRACCIÓN
Primera Fase: Síntesis
En la fase de síntesis, se vierten todos los conceptos a priori (inmediatos) que se dan durante la interrelación enfermero – paciente en el momento del cuidado. En esta fase, se desarrollan y manifiestan las actitudes, aptitudes, habilidades y destrezas de la enfermera para observar, explorar, investigar, entrevistar e interrelacionarse con el paciente y sus familiares, así como con el equipo de salud. Todo lo que es percibido por la enfermera, y que corresponda a una acción o pensamiento inmediato sin perder la coherencia ni la razón respecto al fenómeno, es considerado síntesis de enfermería. Mediante la síntesis se identifica entonces:
·      El problema de salud general del paciente.
·      Las respuestas mismas de la persona.
·      Sus necesidades e inquietudes.
·      Sus requerimientos.
·      Los signos y síntomas dentro del historial médico.


Segunda Fase: Consecuencia
En esta fase se establecen las relaciones de consecuencia o de efecto a partir de las causas percibidas a priori durante el momento del cuidado. A diferencia de lo convencional, la enfermera es la única que razona todas las causalidades y sus consecuencias, sin embargo, no lo puede hacer sin antes no compartir esas experiencias percibidas a través de su fuente principal: la persona cuidada. Establecer consecuencias demanda que estos conceptos sean realizados a posteriori, es decir, bajo un razonamiento inferencial que sea coherente, lógico, adecuado y preciso. Estas condiciones o características del razonamiento inferencial que la enfermera empleará durante el cuidado permiten formular los momentos estratégicos que la enfermera interpretará como planificación de los cuidados (intervenciones y actividades de enfermería). Las consecuencias de un fenómeno, entonces, están en función de las probabilidades percibidas y singulares de la fuente de donde emana el fenómeno. Esta fase sigue el constructo: A toda acción, le pertenece una reacción. Sin embargo, dejando de lado la ley de Newton, mencionamos que esas reacciones no son lineales, sino que al contrario, son totalmente complejas, pero tienen una relación única: la causa o etiología. La enfermera, a través de su percepción puede y tiene la capacidad de percibir o ubicarse en cualquiera de los efectos más precisos que ella considere según su razonamiento y juicio crítico.

Por ejemplo:
Causa: Traumatismo
Efecto: Dolor, desesperación, hemorragia, hematoma, temor a la muerte, afrontamiento ineficaz, afrontamiento familiar, pérdida del rol, déficit económico, etc.
Si vemos, aunque todas las causas pueden tener una relación directa con los efectos, no sucede al contrario. Es decir: Una causa conlleva a muchos efectos, pero uno de esos efectos no puede ser ocasionado dos veces por la misma causa. A esto se le conoce como complejidad. (Léase Introducción a la Complejidad de Edgar Morín).
Lo mencionado anteriormente es para recalcar que, cuando la enfermera identifica una causa, y así un efecto a partir de ella, no tiene porque regresar a encontrar la misma causa para el mismo efecto una y otra vez. El razonamiento ideal sería:
Traumatismo que causa Dolor.
Dolor que conlleva a angustia.
Angustia que provoca desesperación.
Desesperación que causa irritabilidad.
Irritabilidad que causa aislamiento.
Aislamiento que causa depresión.

Si observamos, sólo he tomado un hilo de una red de telaraña grande para los posibles efectos o consecuencias de una causa común: TRAUMATISMO.
Quiero dejar en claro, nuevamente, que ninguna de las relaciones de causa y efecto tienen que ser lineales necesariamente; lo que sucede es que la mente humana es tan reducida que nuestros juicios a priori en cuanto percibimos el fenómeno, tienden a verticalizar o hacer unidireccional nuestros razonamientos respecto a los efectos que el fenómeno permite percibir.

Tercera Fase: Semejanza
La fase de semejanza me permite comparar con los parámetros tradicionales establecidos por las autoras en enfermería, de tal manera que no salgamos de lo “normal” o de lo “convencional”, o en fin, de lo normativizado. Cuando establecemos una relación de causa y efecto, lo que hacemos es conceptualizar el fenómeno, ese concepto es una premisa que me permite identificar la potenciación o desequilibrio de los rangos o leyes establecidas en enfermería, así como los patrones funcionales, las necesidades de salud, los dominios NANDA, etc. Considero inútil realizar extensas entrevistas escritas durante la valoración, cuando se le puede enseñar al alumno o al enfermero diversas técnicas o estrategias de relación interpersonales y de recogida de datos (exámenes físicos semiológicos, entrevistas terapéuticas amenas, interpretación de la historia clínica y datos de laboratorio, etc.).

Por ejemplo:
Causa: Traumatismo
Efecto: Inmovilidad
Semejanza: Patrón Actividad/Ejercicio, Dominio Actividad/Reposo.

Entonces, para comparar, necesitamos observar siempre la consecuencia (efecto) del fenómeno.

Atte. Joshuan Barboza Meca